2-1. La calidad de Irán doblega una meritoria Panamá

La selección de Irán superó por 2-1 a una Panamá con muchas caras nuevas en un duelo amistoso de preparación para el Mundial de Rusia en el que la calidad de los persas marcó la diferencia.

Tras un comienzo decepcionante en un ambiente helado, Panamá recobró el pulso a medida que pasaban los minutos. El mejor jugador de la Roja fue el habilidoso extremo Armando Cooper, que estuvo en casi todas las jugadas de peligro de los centroamericanos.

Panamá jugó con un equipo inédito, con Gabriel Torres sólo en punta y con la joven promesa Ricardo Ávila en ataque desde el arranque.

Hernán Darío 'Bolillo' Gómez, no pudo contar para este amistoso con ocho de sus jugadores habituales, entre lesiones y bajas por compromisos con sus equipos.

Panamá cedió la iniciativa al conjunto persa al comienzo del encuentro y fió sus posibilidades a combinaciones rápidas en ataque que no terminaron de cuajar.

El ambiente gélido del estadio, al que sólo acudieron unos pocos cientos de aficionados, iraníes en su inmensa mayoría, tampoco ayudó a los centroamericanos a entrar en el partido.

Los iraníes, más metidos en el encuentro, mostraron en los primeros compases tino en las combinaciones y paciencia en la elaboración, con un primer aviso con un potente tiro desviado del atacante Karim Ansarifard.

Apenas unos minutos después, en el 13, Jan Carlos Vargas derribó de forma clara a Ansarifard y Ashkan Dejagah se encargó de batir de penalti al meta Panameño.

Ansarifard, que juega en el Olympiacos griego, fue el jugador más destacado de los de Carlos Queiroz en la primera parte.

Apenas unos minutos después, en el 18, Irán marcó el segundo gol en otra jugada de combinación que concluyó Saman Ghoddos.

En ambos tantos Panamá mostró lagunas en defensa y echó de menos a su capitán, Román Torres, ídolo de la afición tras su decisivo gol de clasificación ante Costa Rica. La presión y la sincronización de la defensa panameña ante unos atacantes con mucha movilidad no terminó de funcionar en esas jugadas.

Panamá despertó tras el segundo gol y a base de verticalidad y desborde empezó a rondar la meta iraní. Fueron buenos momentos de juego para la Roja. El partido cambio entonces de tono y de ritmo.

El premio a ese esfuerzo llegó con un penalti tras un excelente recorte de Armando Cooper. El delantero del Lausana suizo Gabriel Torres no falló y acortó las diferencias.

La segunda mitad siguió en la misma tónica y el rapidísimo Cooper tuvo una ocasión para empatar, pero cruzó demasiado la pelota ante el meta iraní. La verticalidad y el desborde del jugador del Toronto fue la mejor baza en ataque de la Roja.

A partir de ese momento el juego estuvo equilibrado, con Irán apostando algo más por el toque y Panamá por el físico.

El delantero panameño Gabriel Torres también hizo un buen encuentro, fajándose con los centrales iraníes y fijándolos para facilitar el juego a los extremos.

En los minutos finales también pudo marcar, pero un corte providencial de un defensa iraní le impidió rematar en el frontal del área cuando lo tenía todo a favor.

El tramo final fue de ida y vuelta, con los jugadores perdiendo un poco sus posiciones por los numerosos cambios de la segunda mitad.

Pese a perder frente a un rival como Irán, que ha pasado invicto su fase de clasificación mundialista, Panamá plantó cara con un equipo plagado de bajas y dejó destellos de calidad.