''Nuevo'' formato del campeonato nacional: ''Nuevo'' plato de babas

La cuadrangular "descansa en paz", porque no generó los dividendos que esperaban los equipos y, encima, propició una saturación del calendario criticada por tirios y troyanos.

Fue entonces que los representantes de los clubes se "rompieron la cabeza" pensando formatos alternativos, a fin de atraer recursos a las arcas y reducir la cantidad de partidos.
Los representantes de clubes se decidieron por un formato conocido, con ligeras variaciones: las semifinales (primero contra cuarto y segundo contra tercero).

Así se jugará temporada 2018-2019
Se mantiene que haya dos torneos y dos campeones al año; con fase regular a dos vueltas, a visita recíproca y un descendido. A la postemporada clasifican cuatro equipos. Hasta ahí, todo igual al sistema que ya se había probado (y cambiado).
Primer cambio: Si el primer lugar de las dos vueltas todos contra todos también gana los playoffs, se corona campeón automático, pero si cae eliminado, le quedará un "comodín", como premio por haber acumulado más puntos en la primera fase: este líder disputaría una "final final" ante el ganador de la segunda fase.
Así las cosas, la primera ronda sería de 22 fechas (igual que la actual) mientras que la segunda sería de 4 jornadas (semifinales ida y vuelta; final ida y vuelta), para 26 en total. Si la gana un equipo distinto al líder, serían 2 jornadas más: 28 cotejos.
Anualmente, serían 52 partidos mínimo (Apertura y Clausura) y 56 máximo.

Plato no... ¡Un tazón repleto de babas!
Con el sistema de cuadrangular todos contra todos se disputan 56 partidos mínimo y un máximo de 60.
Además, la posibilidad de disputarse cuatro partidos seguidos entre los mismos equipos, que está latente, podría ser muy rentable e interesante... solo para los dos elencos involucrados, pero, ¿y el resto? (esto sin saber si les repartirían migajas a los 10 eliminados de forma progresiva de acuerdo con periodo de inactividad).
Es por eso que, desde esta trinchera, habíamos formulado un formato alternativo, radicalmente distinto, basado en la NFL, en el que los 12 clubes tuviesen que disputar playoffs (6 por el título y 6 por el no descenso), con emoción arriba, abajo y en el medio.
En dicha propuesta, habría un solo campeón anual y un máximo de 36 fechas, permitiendo que se jugase un Torneo de Copa de 32 equipos segmentado en rondas de eliminación directa (10 fechas adicionales) para cerrar la temporada total con 46 jornadas.
Pero no. No se decantaron por esa ni por ninguna otra fórmula novedosa, refrescante, que mezclase emotividad con rentabalidad. La innovación no está en el ADN de la dirigencia. Al menos de la actual.


* Foto gentileza de Rolando Quesada. Prensa ADCarmelita.