Reflexión sobre ‘’la suerte’’ que menciona Jafet Soto

Al gerente general del Club Sport Herediano, Jafet Soto, quien ejerce como recargo la función de DT, se le juzga más por el escudo que tiene tatuado en un brazo -e impreso en su alma- que por lo que realmente dice o hace.

Fuera de Heredia, nunca ganaría un concurso de popularidad, por la vehemencia con la que defiende al Team de sus amores; misma razón por la que se le quiere tanto en la Ciudad de las Flores.

En prensa deportiva no nos podemos inclinar a uno ni otro lado, sino que estamos obligados a poner a los actores en una balanza y bajo una lupa sin filtros, en un ejercicio que se llama imparcialidad: término “sagrado” en el periodismo. Hablar con el hígado pegado a la lengua es pecado capital en esta profesión.

Entonces, a propósito del zafarrancho mediático que se armó en redes sociales cuando Jafet dijo “suerte” en referencia a las dos derrotas seguidas del Team ante la Liga (particularmente la última), vale la pena separar la paja del grano sobre este término en específico, en la coyuntura actual.

“Diay, yo creo que la suerte. La suerte”, respondió, consultado por las derrotas que lo bajaron del liderato al tercer puesto de la cuadrangular.

Claro, a primera vista, al leer la frase, puede sonar tan mal como suena a primera oída. Pero, en realidad, nunca dijo “nos ganaron de pura guaba” o “el rival no hizo mérito alguno”.

Entonces, antes de emitir un criterio en cualquier sentido, el periodista que opina debe poner los elementos sobre la mesa. ¿Tuvo mala suerte el Herediano? Sí, en un sentido específico y grave: la plaga de lesiones que le cayó justo en la recta final y, encima, en un solo sector de la cancha, la zaga, y, agréguele, de los jugadores con mayor experiencia en estas lides (Keyner Brown, Júnior Díaz y Pablo Salazar, además de Heyrell Saravia), a los que se sumó Leonardo González, sancionado por pasarse de listo contra el Saprissa (su famosa y admitida simulación de falta para que expulsaran a Jerry Bengtson).  Y no contamos a Johnny Acosta, porque se había ido meses atrás al Río Negro colombiano.

Que el Team terminara jugando un partido clave ante un rival fuerte con William Quirós, René Miranda, Juan Pablo Vargas y Jhamir Ordain (este último, el único titular del cuarteto) definitivamente sí le afectó. ¿O no? Son todos jóvenes y dice el adagio que “los jóvenes ganan partidos, pero los viejos ganan campeonatos”.

Entonces, ¿es válido dispararle tanto en redes sociales solo por haber respondido “suerte”, como uno de los factores que inclinó la balanza? (También le dio crédito al Alajuelense, por su efectividad).

Repito: hay que separar la paja del grano y desconectar el teclado del hígado. El entrenador dijo lo que dijo en referencia a la plaga de bajas en el peor momento, pero luego no quiso profundizar sobre ello para no socavar la confianza de sus jóvenes defensores, a quienes, por el contrario, elogió. Prefirió "comerse la bronca".