1x1 tricolor: En medio del naufragio, Navas asomó un poquito la cabeza

Ni “San” Keylor pudo salvar a Costa Rica del ridículo en Bruselas, donde dejó la imagen de una selección artesanal. Fue como un retroceso de 30 años.

Sin embargo, se podría decir que Navas fue el menos criticable del equipo que planteó, pésimamente, Óscar Ramírez, porque el 4 a 1 pudo ser peor de no mediar algunas buenas atajadas del cancerbero del Real Madrid.

 

Keylor Navas: Nada qué hacer en los goles. Fusilado. Evitó una paliza aún peor, con buenas atajadas a Lukaku, Mertens y De Bruyne.

Cristian Gamboa: Desbordado, lento en las coberturas. Bajísimo nivel.

Giancarlo González: Hizo varios recortes salvadores que, durante casi toda la primera parte lo mantuvieron como el “mejorcito” o menos malo dela “Sele”, pero luego se derrumbó con los demás.

Johnny Acosta: Hecho pedazos por el tridente de los Diablos Rojos. Cuando quiso quebrar la línea, más bien dejó un hueco, y expuesta a la zaga.

Óscar Duarte: Otra víctima del vertiginoso pasabola de Mertes, Hazard y Lukaku. Bailado.

Bryan Oviedo: Que le consigan una foto de Hazard. No le vio una en toda la velada.

Celso Borges: Nunca se le había visto tan flojo en dos partidos seguidos. Simplemente, lo atravesaban cual holograma.

Yeltsin Tejeda: Cortó, cortó, cortó… pero no armó nada. Por lo menos cortó algo, a diferencia de Celso.

Christian Bolaños: ¿Jugó?... Este partido le sirve de argumento a los críticos de su convocatoria.

Bryan Ruiz: Golazo y nada más. Buena definición, pero deficiente en generación. El capitán naufragó con todo el barco.

Marco Ureña: Nada de nada. Ni tapó salida, ni atacó. Nada.

Ian Smith:  Ojo, bloqueó un poquitín mejor su costado (en comparación con Gamboa, lo que tampoco es mucho).

Randall Azofeifa: Muy lento para el nivel belga, que es de toma, dame, corra, venga.

Francisco Calvo: Que saliera Eden Hazard fue un descanso. Ni “fu” ni “fa”.

David Guzmán: Por el nivel que se le ve a Celso, no sería descabellado que terminen él y Tejeda como titulares en recuperación.

Johan Venegas: Igual que Ureña.

Joel Campbell: Por lo menos se le vio garra, vergüenza deportiva, ganas de cambiar las cosas aún a punta de esfuerzos individuales. Pero no alcanzó.